VIOLENCIA CERO

VIOLENCIA CERO
VIOLENCIA CERO. ES MI COMPROMISO DIARIO

martes, 9 de agosto de 2011

Miradas

Miradas. Insultos.
Impacto.
La luz se esconde entre los azulejos, testigos callados de los golpes.
La ilusión de encontrar un hueco, donde esconderse, se esfuma con los gritos.
Lo espontáneo se hace piedra.
La frescura, sólo se percibe en las flores marchitas del jardín.
El miedo es protagonista, comparte ese rol con la culpa.
El llanto se escabulle entre las palabras no dichas.
La soledad ocupa todo el espacio.
La historia se desarrolla adentro. Entre las paredes salpicadas de negaciones.
Palabras contradictorias, acusadoras, destructivas, dulces, pegajosas, punzantes, agrias, certeras, incomprensibles, ácidas, hermosas, esperanzadoras, hipócritas, sensuales, únicas, aprendidas, olvidadas, recurrentes, rojas, perfectas, mal terminadas, lineales, ajenas, amables, amorosas.
Palabras vacías.
“Perdón. No pasará nada”.
“Me caí, soy muy torpe”.
“Fui yo. Fue sin querer”.
“¡No servís para nada!”
“Estúpida”.
“Arrodillate”.
Ruidos. Golpes secos.
Gemidos silenciosos.
Súplicas mezcladas con rezos.
Más golpes.
Más gritos.
Sin freno con ensañamiento.
Pausa indigna.
Luces de hospital.
Camillas, gasas. Sangre.
Palpitaciones, preguntas. Silencios.
“Cuando me golpea es el único momento que me mira”.

Graciela Santos

Taller de escritura creativa

¿Te animas a escribir? Para decir con palabras que forman historias. Narrativa. Guión.
No hacen falta nociones previas.
Libre y gratuito.
Comienza sábado 13 de agosto, a las 15 hs, en "Puerta Histórica"; Malvinas 119 Monte Grande.

miércoles, 27 de julio de 2011

Turbulencias internas

A veces, me pregunto, ¿qué hago en la política?
Esta pregunta, no es por el trabajo, me apasiona hacerlo para la gente.
Tampoco me pesa la responsabilidad.
Ni la carga diaria del dolor del otro; aunque a mi también me duela.
Es el hartazgo que me produce la "rosca", el oportunismo,
el todo o nada, las miserias (que en este ámbito, pareciera, que se triplican),
la conveniencia, las amenazas, la exposición, el maltrato.
No estoy exenta también son parte.
Como se dice, nadie resiste un archivo, tampoco lo hago yo.
Siempre actúe, creyendo, en ese momento, que era lo mejor.
Tuve sentimientos encontrados.
Tuve arrepentimientos.
Muchos errores.
Insisto no en el trabajo. Si en las decisiones, en el camino que elegí.
Estos días tan turbulentos para la política, donde se denigra, se violenta,
se buscan definiciones inexistentes, se juzga, se condena; me siento incómoda.
En la política hay que aprender a tragarse algún sapo.
Se aprende rápido o se muere en el intento.
Evidentemente aprendí.
A pesar de todo lo transcurrido, mucho tiempo ya, muchas desilusiones
y satisfacciones; hoy me cuestiono, si no sería más útil fuera de este ámbito.
Me faltan dos años de mi mandato, los voy a transitar con el compromiso
y la responsabilidad, que me caracterizan. No voy a aflojar.
Tampoco lo que digo es una certeza.
Hoy no sé la respuesta.
Iremos compartiendo juntos, mis sinsabores, logros y angustias.
Sobre todo, mis contradicciones.
No todo es lo que parecer ser.
Los políticos también sufrimos, al menos, yo lo hago.

Contra la violencia de género




No más lágrimas